Está claro que si quieres algo y luchas por ello, tienes a favor la victoria. Suena bien eso de luchar por lo que uno quiere. Pero a lo que quiero llegar yo es si realmente estoy haciendo yo eso o simplemente lo pretendo.
Han pasado días, semanas, meses en los que he podido tocar la cima pero que, de repente, se levanta una fuerte ventisca que me arrastra, impidiéndome llegar. Han habido momento en los quE la luz brillante comezaba a cegarme y sin darme cuenta, se hizo de noche. Dentro de mi invade el miedo, en general. Pero vivo de ilusiones, y eso al menos me hace feliz unos instantes.
Soy una persona muy expresiva, de esas que necesitan desahogarse con alguien y descargar su rabia o euforia; aunque hoy me estoy dedicando a plasmarme plenamente aquí.
Volvamos a la primera frase del texto: " A veces me sorprendo de mi forma de ser o afrontar las situaciones. "
Y, ¿por qué digo esto? Sencillamente porque me considero alguien única cuando tratamos temas así. A pesar de que me rechaces; me odies;pases de mi; o me evites frecuentemente, siempre estaré encima de ti hasta recuperarte. No me importa el tiempo que pase ni las consecuencias que lleve, pues no pienso con el cerebro, sino con el corazón (creo que esa es la razón de todas mis locuras). Hay momentos en los que solo puedes llorar, o reir. Algunos son tan desesperantes como agotadores. Hasta hay muchos en los que crees que has perdido la batalla. Y si, tal vez sea eso, pero como antes he leido en algún otro lugar: Quien quiere algo, lo consigue.
Tardé casi dos años el lograr que todo volviera a la normalidad. Ahora llevo 7 meses luchando por un corazón que un día fue mío, o casi.
